lunes, 7 de junio de 2010

Más del trabajo (en medio rural)

Hace unas semanas que se nos murió la cámara de fotos. De repente me quedé como una periodista aturdida sin su principal "arma", y con un montón de ideas y temas agolpados en la mente, esperando poder ser "retratadas" en imágenes...algún día...si Dios quiere...o quién sabe... Pero como lo de escribir no sólo es mi virtud, sino también mi vicio, no puedo estarme callada mucho rato sólo porque no tenga fotos que encajen con un tema. Lo siento. Tendré que hablar -de momento- sin imágenes. O rebuscando entre las antiguas. O mendigando las de otros. Veremos.

Y aquí estoy otra vez. Me quedé a medias con el tema del trabajo. Voy a poner aquí un enlace al artículo que mencioné hace unos días y que, aparte del titular de TV (="Tabuyo, un pueblo sin paro") me chirrió un poco (hacer clic aquí). Y es que, aunque me encanta que se hable bien de este lugar, me molesta la falta de objetividad. También supongo que me molestó porque en el artículo, aunque en otros aspectos está muy bien, se cita expresamente que aquí "están llegando parejas jóvenes cuyas raíces están a muchos kilómetros de distancia." , como si fuera gracias a que este pueblo tiene mucho trabajo y atrae a tantos y de tal manera que...

Me doy por aludida, claro está, porque, que yo sepa, somos la única pareja joven venida desde muchos km de distancia (Barcelona) Y claro, como este invierno las hemos pasado bastante negras por estar precisamente parados y sin apenas ingresos, estoy susceptible. No me gusta que parezca que me usen como factor de propaganda, y que se me aluda (aunque sea de manera indirecta) como si viviera aquí nadando en la abundancia. O como si hubiera llegado a este pueblo atraída por la cantidad de empresas que había. Vine por el paisaje del Teleno y mi buen recuerdo de cuando era niña, vivía en Astorga y paseaba por estos montes. ¡Y eso de tener bosque gigantesco a 5 minutos de la puerta de casa...! ¡Qué lujazo!

Eso sí, luego me enganchó la hospitalidad de las personas que conocí, su trato agradable, el buen corazón de algunos...y otras cosas que ya he ido contando en el blog. Creo que el mayor valor de este lugar son sus gentes, o por lo menos muchas de ellas. Y cómo no, el entorno. Ahora bien, decir que gracias a que aquí no hay paro vienen parejas de muy lejos...eso es otra cosa. Ojalá llegue a ser verdad, pero para que suceda hay que explicar con propiedad cómo son las cosas aquí. Así nadie se llevará a engaño y vendrá sabiendo lo que hay, con un plan de vida realista. Sólo esos (y si se adaptan a la pequeña sociedad del pueblo) podrán quedarse.

Cuando cuentas mentiras acerca de alguien, aunque sean positivas y maravillosas, no le haces ningún favor, porque se crean falsas expectativas. Las falsas expectativas, aunque parecen tonterías, a la larga pueden traer desilusiones o desengaños. Y mucha gente, cuando se siente desengañada o decepcionada, fácilmente se pasa del entusiasmo al resentimiento, y termina criticando duramente a aquel de quién esperaba tanto...y de quien no obtuvo lo que deseaba. Quien más critica a un pueblo, es, a veces, quien más expectativas vio frustradas en su día. La frustración genera rabia, la rabia y el resentimiento van de la mano. Lo mismo que algunas formas de depresión.

Pero como siempre, la "culpa" no la tendría el sujeto de crítica (en este caso Tabuyo), que simplemente es como es. La responsabilidad es de aquellos que, ansiosos de colgar "el gran titular" (sensacionalismo, señores) torcieron hacia un lado las noticias, rebozando las oscuridades para que no se notaran. ¿Oscuridad? Aquí ninguna, gracias. Hacen creer que todo sería tan fácil...o que aquí se atan los perros con longanizas. Hay personas que pierden el sentido de la realidad y no ven más que lo que ven. Sería fácil preguntar más, indagar un poco y escuchar a todos los sectores de la población, no sólo a uno o dos, y descbrir que aquí hay de todo, como en todas partes. Trabajo y no trabajo. En fin, este "caso" me enseña acerca de cómo se mueven las cosas en el mundo del periodismo, con qué limpieza reflejan las noticias la realidad. Y la experiencia me resulta muy instructiva. Personalmente opino que, aunque a algunos les cueste de entender, se hace más bien siendo objetivo que engañando. Aunque la mentira tenga la mejor intención del mundo, a la larga todo se sabe. O casi.

Pero bueno. Luego de reflexionar estas semanas de "parón fotográfico" sobre el tema laboral, me dije que hablar de los problemas para encontrar empleo como si fueran algo sólo de este pueblo sería tener una perspectiva muy pobre. Abramos el panorama otra vez. Que este articulito sirva, como otros, a todos los que buscan una nueva vida a lo largo y ancho del medio rural español, y no sólo a los que leen este blog porque son amigos de Tabuyo.

Veamos. Los pueblos, hoy, sirven como lugar de prosperidad sobretodo a 3 tipos de personas, que enumeraré en orden de cantidad:

- Primero, los que proceden del pueblo y, teniendo allí su familia, sus raíces, su casa, etc., son capaces de, o bien encontrar un empleo (dentro o fuera del pueblo, en el cual mantienen su residencia), o bien crearlo, proyectando una empresa o similar.

- Segundo, los neo-rurales con posibles. Es decir, gente que después de haber trabajado un tiempo y haber ahorrado algo en otra parte (por lo general una población mayor, una ciudad, o incluso el extranjero), deciden invertir en el pueblo, montando allí un negocio.

- Tercero (son los menos), los neo rurales sin tantos posibles, pero que deciden vivir asociados, en comunidades de las llamadas "alternativas", con la finalidad de intentar ayudarse y/o sostenerse unos a otros.

En el primer grupo, que es el mayoritario de Tabuyo, se tienen grandes ventajas cuando uno quiere "empezar" (a ganar dinero, trabajar, montarse por la propia cuenta, etc). Generalmente (salvo raras excepciones) está el apoyo económico y/o el apoyo moral de la familia. Si eres mujer con hijos, los abuelos u otros familiares directos más desocupados te cuidan los niños para que puedas trabajar. (Futuras neo rurales: olvidaos de guarderías, porque casi nunca las hay) Si empiezas con un sueldo justito, te animas igualmente porque por lo general no tienes que pagar alquiler ni demasiadas facturas para salir adelante, pues (salvo excepciones) sigues en la casa familiar.

Si hay trabajos temporales, cosa que es de lo más habitual, tampoco te pesa tanto porque vivir del paro eventualmente, si no tienes apenas gastos, se lleva con dignidad. Sobretodo si sabes que al cabo de 3 ó 4 meses te va a volver a contratar la misma empresa. No es como en la ciudad, donde cada despido es un quebradero de cabeza, porque no sólo los gastos básicos de vida son elevadísimos, sino que además por cada puesto de trabajo vacante hay cientos, o miles de personas esperando.

Y si hay etapas en las que no sale ningún trabajo, y tampoco uno tiene posibilidad de generarlo auto empleándose, por lo menos está en la casa familiar (que suele ser más grande que los pisucos de la ciudad, donde la falta de intimidad a veces multiplica las peleas y la tensión psíquica que rodea al "parado"). También puede salir y ver a los amigos sin muchos gastos. No se necesita gran cosa para charlar en el bar, o junto a la presa, a la sombra de los pinos. Hay que haber vivido en la ciudad la vergüenza de tener que declinar invitaciones de los amigos por falta de dinero para pagarse el autobús, la entrada del cine o la consumición mínima de los bares de copas para entender que salir y relacionarse allí, de por sí, cuesta un dinero que no se necesita en el pueblo. La diferencia es que aquí "puedes" gastarte lo que quieras saliendo, yendo a las ciudades, etc, pero no te ves obligado a ello. Tienes alternativas. Allí, no. Un parado y apurado en la ciudad es pobre doblemente: por la falta de dinero, y porque de repente ve escasear su vida social, y fácilmente se amarga sintiéndose marginado del bullicio, de la "vida" de la que parecen disfrutar los demás...

En el segundo grupo, las ventajas también son evidentes. Personas que siguen planes muy meditados con antelación y que consiguen financiar sus proyectos, tienen una estabilidad, un colchón inicial, que les ayudará a soportar las posibles vacas flacas. Es cierto que muchas veces también arriesgan más que los del primer grupo. Y no sólo económicamente. No siempre se trata de gente hija del lugar, y es tan importante lograr ganar dinero en un pueblo como lograr relacionarse bien con sus vecinos. La amistad, o por lo menos la buena y tranquila convivencia, son parte de lo que significa "prosperidad". Si vas a un pueblo, montas negocio y triunfas, pero no te hablas con nadie y te amargas (y te amargan) en un rincón, malo. Por la misma razón, sé de parejas que emigraron de la ciudad al pueblo y allí se rompieron, porque surgieron tensiones inesperadas. A lo mejor uno de ellos encajó mucho en el pueblo, y el otro no.

Recuerdo un caso extremo que me contó un jardinero amargado, hace años en Cataluña. Había vendido todo cuanto tenía, y había puesto todas sus esperanzas en iniciar nueva vida en una casa rural con su novia. Una vez allí, ella no solamente no se adaptó a esa forma de vida, sino que sufrió acoso por parte del cartero. La casa estaba algo separada del núcleo rural, a la novia le resultaba insoportable tanto "silencio" y tan poca gente alrededor (no tenía verdadera vocación de vivir en un pueblo, la verdad), y encima, cuando el hombre se iba a trabajar fuera y ella quedaba sola allí, se presentaba el otro. Cuando llegó el invierno, con su crudeza y el trabajo añadido de la leña y otras labores, explotó la cosa. Cuando yo hablaba con el pobre jardinero, estaba de regreso en la ciudad, otra vez viviendo con su madre, habiendo perdido todo cuanto tenía...Sin pareja, sin casa, sin nada, una desgracia. Todo por no calcular las cargas psíquicas de cambiar de vida de pueblo a ciudad. Si NECESITAS bullicio, no vengas. Aquí puede haberlo, pero sólo a veces, no siempre, y el invierno es largo. Los pueblos son así.

El tercer grupo aquí en Tabuyo no está representado por nadie, ya que esas personas suelen elegir juntarse en pueblos, por ejemplo, abandonados. O agruparse, creando una mini red social de apoyo que haga frente a la soledad inicial del que va a un pueblo donde no conoce a nadie, y no sabe cómo resultará aquello. Aunque yo vine aquí con un amigo y una amiga, no éramos "una comunidad", ni mucho menos. Simplemente compartíamos gastos y un interés común. Desconozco, la verdad, los entresijos de la vida de ese grupo de neorurales "comunitarios" (gente de eco aldeas y esas cosas), así que no hablaré más de ellos, no sea que meta la pata. Sólo diré algo que es evidente: al apoyarse unos a otros, en cuestión de trabajo también parece que podría ser más fácil que mutuamente se tapen los "huecos", se ayuden, y si van mal dadas, entre todos se subsana la cosa...o se busca otra comunidad donde prosperar más.

Si alguien se pregunta en qué grupo estamos Rubén y yo, diré que en ninguno. Somos así de raros, oye. Ni somos hijos del pueblo donde vivimos (con lo cual no tenemos sus ventajas), ni somos neo rurales "con posibles". Yo pertenezco al grupo rarísimo de "gente aventurera". No lo puse en la clasificación porque son pocos casos, casi aislados. (Tampoco puse a los funcionarios rurales en esa clasificación, pero es que igualmente son muy escasos, y hoy en día casi todos optan por vivir en poblaciones medianas desde las cuales se desplazan a los pueblos pequeños) Me refiero a ser aventurera de los de verdad, no de los que viven aventuras a expensas de las cuentas supermillonarias de papá, porque se agobiaron del castillo con 10 criados permanentes y 30 habitaciones, y sintieron que necesitaban ver cómo vivían los pobres de la otra punta del mundo. Los "aventureros" de verdad tal vez seamos un 0´5% de la población total, y eso echando la cuenta larga. Somos gente de espíritu libre, para los cuales es más importante vivir la propia verdad y la propia vocación, que atenerse a una moda social mayoritaria que, total, va a ser pasajera. (Siempre lo son) Por lo general, sabemos vivir con el riesgo. No nos asusta apostar todo por una dirección poco común y dar un timonazo de vida que deje descolocado al personal...siempre que sintamos que ésa es nuestra dirección, y que realmente "podemos con ello".

Así que vine aquí hace 3 mayos como se dice "con una mano delante y otra detrás". Mucha ilusión y ganas, pero cero proyecto, cero economía de fondo o "de colchón" Tenía lo justo para pasar un tiempo mientras veía in situ la perspectiva, y sopesaba si me era posible quedarse aquí, o no. Barajaba la posibilidad de trabajar a distancia (via internet), alternando con otros trabajos, los que salieran por aquí. Caso de que fueran muy mal dadas, siempre podría marchar a otro lugar. Habrá quien diga que fui una insensata, una loca, pero es que entonces ni tenía pareja, ni mucho menos proyecto de hijo. Cuando sólo tienes que responderte a tí misma de lo que hagas, puedes permitirte hacer el bohemio, nomadear por el mundo un poco, mientras no perfilas mejor cómo labrarte un futuro diferente al que viste en la gran ciudad (ese futuro agobiante que no quieres vivir) Es algo saludable tomar perspectiva, viajar. No me arrepiento. Eso sí, una pareja lo cambia todo, porque ya no puedes contentarte con buscar un lugar donde tú puedas trabajar "bien". Necesitas un lugar donde los dos podáis prosperar por igual, o el desequilibrio acabará pasándote factura a nivel familiar.

Y si tienes un hijo, ya no digamos los cambios que se producen. Con un hijo, y con la posibilidad de que vengan más, ya no es que "debas" buscar una mayor seguridad y ocasiones de prosperar, es que QUIERES hacerlo. Ves al pequeñín y te preguntas: ¿Y voy a vivir siempre con este "ay" de no saber si el mes que viene llegaremos a pagar todo? ¿Qué clase de vida voy a darle a mis hijos?

A veces, los tabuyanos medio me preguntan en broma si no vamos a ir a por la parejita. Este artículo tal vez responda a porqué, de momento, no...y no por falta de ganas. No está la cosa para más gastos. Además, cuidar a un bebé sin la familia cerca, y sin tener guardería tampoco, es una tarea tan absorbente y agotadora que, una vez que la conoces, no la vas a emprender otra vez a la ligera, así como así. Te lo piensas dos veces, salvo que estés en mejor situación. Tú no puedes trabajar, ni siquiera centrar tu cabeza en muchos temas salvo a ratos contados. Y tu pareja a menudo tiene que acabar cuidándote a tí, y echando un cable con el niño. Si encima él busca un trabajo y no le sale, la tensión crece. Nosotros ponemos a mal tiempo buena cara porque tenemos anchas espaldas y no nos pesa tanto la austeridad como a otros, pero lo cierto es que hemos salido adelante este invierno gracias a la ayuda familiar. Pero esta ayuda tiene un límite, máximo cuando estamos tan lejos que surge la pregunta lógica: "¿Pero qué hacéis ahí?¿Y si buscais un lugar con más trabajo...y más cerca de nosotros?" Estamos intentando responder a esta situación del mejor modo posible.

Y es que yo no soy la que fui. La Marta que vino aquí hace 3 veranos desapareció. Se esfumó mientras paría, vamos. Lo de volverse madre tiene miga, ¿eh? Cuando vienen los hijos, la gente aventurera de verdad sopesa en su corazón qué clase de aventura quiere vivir de ahora en adelante: si va a continuar nomadeando, dejando a los hijos por ahí (que los cuide otro); o si va a vivir la aventura de ser su madre (o padre) a tiempo completo. Si se elige la segunda opción, como ha sido mi caso, la perspectiva de vida puede cambiarte por completo. Y puede que entonces le veas "peros" al lugar donde hasta entonces vivías sin fijarte en nada más que tu plácida felicidad. Sí, un niño lo cambia todo. No es que haya dejado de ser aventurera, pues, sino que ahora mi principal aventura es otra: cómo perfilar un proyecto familiar con "fundamentos", que pueda sustentarse económicamente hablando, y prosperar (ir a más, no a menos)

En fin. Con todo este rollo personal espero no despistar a los lectores urbanitas que se andan rascando la cabeza en busca de pistas para afrontar un posible cambio de vida hacia el campo. Me gustaría que les quedara claro que en la mayoría de los pueblos:

- Hay poco trabajo por lo general, (salvo pueblos con boom agrícola que contratan emigrantes, por ejemplo, o núcleos con alguna industria o una actividad turística fuera de serie). Así que, o tienes verdadera vocación de neo rural, o no lo lograrás.

- Cuando hay trabajo, primeramente suele ser para la gente del pueblo "de toda la vida". O por lo menos, para los que estén empadronados allí y den la impresión de que van a quedarse a vivir. (Hay que comprometerse un mínimo, pues difícilmente van a emplear a un desconocido que esté de paso)

- El trabajo de muchos pueblos, como es el trabajo del monte, por ejemplo, suele ser temporal. Concretamente aquí, en invierno no se puede trabajar ahí fuera. Hay que contar con que habrá meses de paro obligado. Si uno tiene apoyo familiar, la casa pagada, el arcón congelador lleno de productos de la huerta y de la matanza, "no problem". Pero si no es así...el invierno puede ser muy duro.

- Los trabajos en el monte no sirven para todos, aunque parezca que sí. Hay que valer, como dicen aquí, tener un físico preparado o estar dispuesto a una adaptación muy costosa. No es lo mismo recoger fruta que tirar 8 horas motosierra en mano, cortando árboles, que es básicamente lo que se hace aquí. Quien diga que aquí hay trabajo a tutiplen, que sólo hace falta quererlo hacer, no está siendo realista.

- Otros trabajos rurales son de invierno (como sucede con los sitios donde se esquía), pero igualmente por lo general las plazas están contadas y son para los de allí (o empadronados allí), salvo que estemos hablando de núcleos rurales importantes, donde hay hoteles y hoteles... "sobre" trabajo y exista la posibilidad de emplearse en el sector de la hostelería...Y yo no estoy hablando de lugares así.

- Existe la posibilidad de auto emplearse, pero entonces uno debe pensarlo bien con antelación. Realizar un proyecto, buscar financiación, etc.

- También puedes hacer oposiciones para emplearte como funcionario local. Para eso debes prepararte, claro está, (lo cual abre el abanico a todos) pero también debes saber que probablemente, antes que tú habrá otros intentando entrar en el mismo puesto. La competencia está servida. Imposible no es, pero cúrratelo.

- Si vas a un pueblo comprando una casa, te será más fácil auto emplearte o generar empleo en tu domicilio que si vas de alquiler. En casa alquilada nunca tienes completa libertad. Más en los pueblos, donde una casa puede tener diferentes dueños que decidan sobre ella.

- La gente de los pueblos suele estar apegada a sus casas, aunque éstas estén vacías. A veces les cuesta hasta venderlas, ya no digamos alquilarlas (la mayoría quieren evitarse posibles líos). Así que tan importante como encontrar un pueblo bonito, es que su gente esté predispuesta a vender y/o a alquilar. Y que lo haga por un precio razonable, claro está.

- Además de ganarse la vida, hay que vivir bien el día a día. Esto significa que hay que relacionarse con los demás. Si en el pueblo adonde vas el ambiente es horrible y te miran como a un bicho molesto, mal vamos. En esto, Tabuyo puede dar lecciones de hospitalidad, porque es muy agradable pasear por sus calles. A mí por lo menos me lo han puesto siempre muy fácil. No es como otros lugares, donde casi parece que tengas que pedir perdón por querer vivir allí...

Bueno, todo esto eran generalizaciones sobre el medio rural. Concretando respecto aquí: en Tabuyo la mayor parte de empresas que contratan gente lo hacen de manera temporal. El monte es temporal. La vigilancia forestal es temporal. El trabajo en la residencia de ancianos también es temporal. Los sueldos tampoco son de maravillarse, aunque eso se compensa viviendo en un lugar con pocos gastos, sobretodo si tienes la suerte de no tener que desplazarte en coche para ir al curro. Así que, para terminar, podríamos decir que en Tabuyo "casi" toda la gente trabaja "algún tiempo" durante el año, pero que, exceptuando unos pocos, casi todos los demás trabajan o bien a tiempo parcial, o bien con contratos temporales, alternando temporadas de paro con temporadas de trabajo. Lo que desde luego no podemos decir de ningún modo que Tabuyo es un pueblo sin paro.

Este pueblo no merece que hablen de él con tal exageración tendenciosa, sino que se diga la verdad. Así, si alguien quiere venir a vivir aquí en el futuro, sabrá a qué atenerse, y lo hará bien. Si ha de haber nuevos pobladores en un lugar, que vengan con las ideas claras y creen un hogar estable. Eso beneficia a todos. Lo demás es marear la perdiz, y buscar sólo...¿qué? Realmente, no lo sé.

Pues bien, doy por finalizado este capítulo "laboral". A ver si próximamente puedo pasar a otros temas. Hasta la vista ;-)

...

Postdata escrita días después:
A raíz de la controversia creada por esta entrada, ruego a los lectores que lean los sucesivos comentarios a la misma, y que se abstengan de sacar conclusiones precipitadas. Esta entrada quedará aquí mientras sea leída como un testimonio personal acerca de la dificultad de abrirse camino laboral en territorio desconocido, y no como una verdad total o 100% objetiva. Para descubrir la verdad objetiva, aconsejo a los lectores que pregunten a otras personas que habitan en la zona, cuantas más, mejor, y que saquen sus propias conclusiones. Lejos de mí la pretensión de definir de manera totalmente cierta y exacta cómo pueden vivirse las cosas aquí.

10 comentarios:

Danae dijo...

La verdad es que hay mucho que decir sobre este artículo, pero en lineas generales la sensación que he tenido leyendolo es que no estás siendo tan objetiva como quieres y dices que eres.
En primer lugar, pienso que te ha sentado tan mal el tema del "pueblo sin paro" porque te has dado por aludida, y cuando uno entra a opinar basabdose en lo personal lo objetivo desaparece. Decirte que a parte de Ruben y tu, hay más parejas jóvenes que se han establecido en Tabuyo, como por ejemplo Poli y Angela, y te pongo su ejemplo, pero te podía poner el mío, lo que pasa que claro, yo soy "hija del pueblo" como tu dices.
Y ya que hemos llegado al tema del colchon y de los tipos de personas que pueden triunfar en un pueblo, vuelvo a reiterar que despues de años de INVESTIGACIÓN y recogida de DATOS OBJETIVOS, puedes llegar a una CONCLUSIÓN, pero no a traves de la visión subjetiva que tú tienes sobre el entorno en el que vives.
Me parece que estás siendo muy injusta con mucha gente, y sobre todo con gente que te ha acogido con los brazos abiertos y se han preocupado de tu bienestar casi sin conocerte. Y no estoy hablando de mi, por supuesto, que yo aunque soy hija del pueblo todavía no he tenido el valor para trabajar aquí, o autoemplearme (esque no encuentro mi colchón, alguno se lo habrá quedado...)Estoy hablando de gente que despues de muchos años de quebraderos de cabeza, de criar hijos, con o sin ayuda de sus familiares, de vivir con lo justo y a veces con menos, le han echado huevos al asunto y han creado su propia empresa, y que, con colchon o sin él, además de crear su propia empresa, trabajar en ella, y luchar por ella, han seguido cuidando de su hogar, maridos, hijos, madres, padres o suegras. Y todo esto sin guarderías, pero si con mucho valor, y con muchas ganas de trabajar.
Como tú dices, ya no eres la Marta que vino aquí hace 3 años, tu vida ha cambiado mucho, y han sido cambios que implican responsabilidad para con otras personas. Pero sinceramente pienso que la situación en la que te encuentras no tiene nada que ver con vivir y trabajar en el pueblo o en la ciudad, si no más bien con una serie de decisiones personales que un día tomamos, y que, por circunstancias de la vida, a los dos días se desmoronan por el suelo. Pero esta es mi opinión, basada en mis vivencias, y como una opinión debe ser tomada, al igual que yo me tomo tu entrada como tu opinión, basada en tus experiencias.
Mucha suerte Marta, y de corazón te digo que espero que salgas de este bache.

Marta de Paz dijo...

Mi única queja acerca de ese artículo es que dice de manera demasiado tajante que aquí "no hay paro", y no sólo yo, hay otras personas que también lo están, o que lo están por temporadas.

Siempre he agradecido la buena acogida, y en la misma entrada reafirmo que uno de los mayores valores de este lugar es el factor humano. Mi única crítica fue hacia los periodistas, por su búsqueda de sensacionalismo. Precipitan conclusiones, o interpretan vete a saber qué de lo que dijo alguien, sacado de contexto.

Lo que no me gustaría es que nadie se sintiera agraviado por lo que digo. No siento, en absoluto, que el pueblo me deba nada. Vine aquí asumiendo riesgos importantes, y creo que queda claro por todo cuanto he dicho en mis 2 últimas entradas, que no veo "culpa" en el pueblo, sino en mi bloqueo mental para crearme un proyecto laboral diferente.

Por otro lado, si he indicado a grandes rasgos tres grupos de personas que sí tienen más visos de prosperar en los pueblos, es porque lo veo así ya que sí llevo años de recogida de datos. Pero no sólo en Tabuyo. Ya en Barcelona preguntaba a gente sus experiencias, y he observado unos cuantos destinos antes de venir aquí.

El caso de Poli y Angela es muy diferente al nuestro, y creo que el artículo de internet no se refería a ellos, ya que no vienen de "muchos km de distancia" sino del Bierzo, que está a menos de 1 hora de camino. Ellos encajarían, precisamente, en el segundo grupo de personas que describí, y que según mi entender pueden prosperar. Son gente que trabajan y ahorran durante años antes, organizan un proyecto de asentamiento con negocio propio, etc. Yo me quito el sombrero ante personas con su iniciativa.

Tu caso también es diferente, porque al ser hija de este pueblo conocías bien de antemano dónde te metías, y seguramente perfilaste mejor tus planes. El conocimiento previo siempre es una ayuda. No dije que personas como tú y otros hijos de aquí no tuvieran dificultades, sólo señalé las facilidades.

Pero me dirigía sobretodo a la gente de ciudad que anda preguntándose qué hacer. Tengo amigos que leen el blog y andan en las mismas que yo andaba, y otras personas entran y leen desde las ciudades. Les interesa un testimonio directo y desde dentro de alguien que fue “como ellos” (para compararse), no reportajes hechos en pocas horas y desde fuera.

He aportado mi testimonio personal por eso. Hubiera agradecido mucho, hace 6 años, haber leído cosas así en internet. Habría previsto mejor algunas cosas, y juzgado mejor otras.

Los esfuerzos de la gente de pueblo se que son muchos y en ningún modo he querido ningunearlos, o presentarlos como una gente que vive "a lo fácil". Mis padres y abuelos eran todos de pueblo. Advierto sólo a los posibles neo rurales de que trasladarse a un lugar lejos de la "tribu personal" es duro por muchas razones, no sólo económicas. Que se organicen bien.

Parte de mis antepasados vivieron durante siglos en el mismo pueblo, pero otra parte eran comerciantes, y andaron de acá para allá, buscándose la vida hasta dar con el sitio ideal para prosperar. En mis genes está la facultad de sobrevivir de cualquier manera. La cuestión será cuándo se producirá el encaje perfecto entre lo que yo puedo dar como persona, y la capacidad de ganar dinero o "prosperar" con ello.

Si de la lectura de mi artículo, algún amigo urbanita se organiza un plan de vida más adecuado, o calibra mejor el lugar de aterrizaje antes de "dar el salto", daré por bien empleado mi tiempo y el riesgo que supone mostrar en un espacio público como éste una faceta de mi vida tan personal.

Sin más que añadir y lamentando que no nos hayamos entendido en esta ocasión...

Marta

westhighlandway dijo...

Marta yo creo que en este caso y no te lo tomes a mal estas algo equivocada. Tanto los hijos del pueblo como los demás han tenido que trabajar muy duro para poder seguir viviendo en Tabuyo. Muchos se han tenido que mover a otros sitios a pesar de su deseo de permanecer en el pueblo y conformarse con volver los fines de semana. Otros tienen que coger el coche todos los dias para trabajar.
Lo que te quiero decir es que seas "hijo del pueblo" o no la vida no es fácil ni en Tabuyo ni en la ciudad. Danae aunque no lo parezca nació y vivió toda su vida en Madrid por ejemplo y también vive de alquiler y tanto ella como Luis pasan por sus momentos dificiles y les esta costando establecerse tanto como a cualquiera que decida irse a vivir al pueblo.
Estoy de acuerdo contigo en que en Tabuyo también hay paro pero no en tus clasificaciones de a quien le es mas fácil sobrevivir allí. Supongo que vosotros tambien podreis optar a los trabajos en la brigada de extinción de incendios como hacen muchos chicos y algunas chicas del pueblo y de alrededores. No sólo trabajan en ellas los hijos del pueblo.
Por supuesto que algunos contaron con la ventaja de venir ya preparados para lo que les esperaba en Tabuyo. De saber lo que había allí o de incluso preparar estudios que les permitiesen abrirse camino más facilmente en Tabuyo. Pero eso no queire decir que vosotros tengais menos oportunidades. Quizá el problema tambien es la actitud, el estar pasando por un mal momento a veces nos hace verlo todo negro y no ver las oportunidades que tenemos delante. Quiza deberiamos convertir esas energias en postivas y buscar con mas ahinco una salida al problema. Movernos para buscar una salida o un trabajo. Pensar en lo que podemos ofrecer (que estoy segura que en tu caso por como escribes son muchas cosas) y buscar un trabajo acorde a ello o incluso montarnos algo por nuestra cuenta, aunque sea dar clases particulares desde casa.
Desde aquí te mando mucho ánimo Marta. Además cierto es que en Tabuyo no hay guarderías pero tambien es verdad que una vez llegados a una edad en Tabuyo los niños pueden salir a la calle solos y correr libres y todos los vecinos les echan un ojo mientras que en una ciudad tienes que esperar casi a ser adolescente para que te dejen salir solo de casa. Paciencia que todo llega y sobretodo moverse . moverse y moverse. No rendirse. Si tu sueño es vivir en un pueblo lucha por ello.

Anónimo dijo...

Bueno: me parece que se está creando una controversia paralela a la principal intención de este mensaje, la cual, a mi modo de ver y entender, es la inexactitud a la hora de afirmar que Tabuyo y alrededores tienen pleno empleo.

Ciertamente, Ni en Tabuyo, ni en Priaranza, ni (creo) en el resto de pueblos adscritos al Ayto. de Luyego existe una tasa de paro = 0. En todo caso, quien quiera defender la postura sobre el pleno empleo local, solo tiene que aportar cifras, las cuales están (o deben estar)tanto a disposición del periodista como del ciudadano.

Además, sería verdaderamente extraño que este município, junto con otros adyacentes, estuviera integrado en cualquier programa LEADER si su actividad económica ya fuese autosuficiente, tal y como se dá a entender en el reportaje en cuestión.

Otra cosa es que se esté trabajando en la realización efectiva de proyectos amparados por la inciativa del programa LEADER, asi como cualquier otra a titulo privado y/o personal, lo cual es una actividad loable y sin tacha.

En cuanto a colchones familiares, es evidente que las facilidades otorgadas a determinadas personas pertenecientes a determinadas familias afincadas en esta u otra comunidad constituyen la base primordial sobre la que se apoyan estas personas para no tener que emigrar a otras ubicaciones geográficas en las que garantizarse una vida digna. Esto, que evidentemente es un perogrullo, ocurre tanto aquí como en cualquier otra pequeña (y a veces no tan pequeña) comunidad de este país.

Además, la extensión de esta "familiaridad" se alarga hacia amigos, vecinos y conocidos de esa misma comunidad. Conozco varios casos así, entre los que puedo incluir el mío própio.

Espero pues que mi aportación, en la que integro tanto mi condición de "neorural" como la de "emplado a tiempo parcial" tanto dentro como fuera de las poblaciones mencionadas, como la de "miembro adoptado por la comunidad"
suponga un pilar importante en el que sustentar las palabras de Marta, que suscribo tanto en críticas como en alabanzas. Y si así lo hago, cuando mis própios intereses personales puedan verse afectados por estas afirmaciones, es porque [b] antepongo mi integridad como persona a estos últimos.[/b]

Por supuesto, si alguien se siente aludido y/u ofendido por estas palabras, le ruego anticipadamente que me perdone, pues no era esa la intención de este mensaje.

Atentamente:

Rafael Andrés.

Marta de Paz dijo...

Debe haber algún malentendido. En ningún momento he dicho que a la gente que vive aquí les resultara todo tan fácil. Sólo quise rebatir lo del pleno empleo, y, de paso, explicar cómo se ven las cosas desde la perspectiva de una mujer que actualmente va a vivir a un pueblo, que no tiene raíces en este lugar (ni familia, ni conocidos), y que además ha visto cambiar su vida en poco tiempo por la irrupción de pareja+hijo.

Lamento mucho que se entienda que opino que los de Tabuyo lo tienen todo "chupao". Señalar los puntos favorables de los que gozan no significa criticarlos, o negar los puntos que tienen en contra. No termino de entender cómo se interpreta eso, cuando llevo dos años de blog mostrando lo contrario: admiración por el esfuerzo, el trabajo y las maneras de ser de esta gente. Hay que ver las cosas desde ese contexto.

Que me recalqueis lo difícil que lo ha tenido la gente joven, que incluso ha tenido (o tiene que) salir fuera a trabajar, sólo reafirma cuanto he dicho: que aquí no hay pleno empleo, y que lo de acudir a núcleos urbanos o mayores es una opción que, nos guste o no, a veces es el único modo de salir adelante.

Pero me niego a que se convierta mi entrada en una apología "anti pueblo" o similar. Aprecio demasiado este sitio, y le he dedicado demasiado esfuerzo/ilusión a este blog, ideándolo como un lugar de agradecimiento y difusión de palabras útiles, como para dejar que se lleven las cosas en esa dirección.

Tener familia y amigos cerca es una ventaja, un apoyo innegable, aunque sea "sólo" emocionalmente hablando. Y ¿no es verdad que si tuviérais un problema gordo en el pueblo, vuestras familias y/o amigos os echarian un cable, además de dejar que llorarais en su hombro? ¿Y no es verdad que es más consolador tener a la gente querida cerca que lejos? Pues bien, simplemente me refería a eso.

Otro tema es la maternidad, y lo difícil que es cuando no tienes la tribu cerca. Es cierto que antiguamente aqui tampoco habia guarderías, pero en primer lugar estaban familia y amigos/vecinos de toda la vida, que te echaban un cable. En segundo lugar no tenías las exigencias de ahora respecto al cuidado de los hijos.

Me explico: muchos tabuyanos viejos me han contado cómo tenían que dejar a veces solos a sus hijos en casa, o junto a la era, sin casi vigilancia, fajados y sobre la hierba. Esto demuestra lo duras que eran sus vidas. Ahora bien, ¿creéis que hoy te permitirían hacer algo así aunque lo necesitaras? Fácilmente te denuncian por abandono, y te quitan la custodia. Así que por favor, no extrapolemos al tiempo de hoy el "cómo salieron adelante los mayores", porque no se puede. Hoy es hoy, y del mismo modo que existen exigencias nuevas y condiciones rigurosas para abrir un restaurante, cosa que no pasaba hace 40 ó 50 años (bastaba con abrir un salón grande, saber cocinar y ponerle empeño), tampoco es lo mismo tener un hijo y cumplir con las obligaciones que te imponen (médicos, escolarizaciones, tipo de cuidado, etc) Quien diga que exagero, que vaya a un asistente social y éste le explicará que existen unos mínimos que debes cumplir, o te arriesgas a que te quiten el niño.

Hoy es hoy, y hay que hacer las cosas como se manda hoy. Los pueblos tienen ventajas cuando los niños son mayores, pero de bebés es al contrario salvo que tengas a la familia cerca. ¿Esperar a que el niño cumpla 3 años y vaya a la escuela? Sí, pero mientras tanto hay que comer y pagar facturas. Y son dos años. Con trabajos esporádicos y sueldos que no llegan ni de risa a los mil euros, no pueden vivir 3 personas “hoy”.

No estoy desesperada ni desmoralizada. Sólo expreso mis preocupaciones y busco salidas, como lo haceis vosotros y como hicieron vuestros padres y abuelos. No me juzgueis mal, pues, por insinuar que se me ocurre que tal vez "ahora" no pueda salir adelante en Tabuyo, si resulta que tampoco todos vosotros habeis podido.

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Danae dijo...

Vamos a ver, creo que se nos está yendo la pinza. Esto parece que se ha convertido en una guerra entre Marta y yo, y yo no lo pretendía.De hecho ya no quería contestar en el blog para no crear más conflicto. Asique espero que este comentario sirva para aclarar las cosas y no sea malinterpretado.

Quiero dejar claro que mi única crítica a la entrada de Marta es la inexactitud con la que se trata el tema laboral, ya que lo hace desde una perspectiva personal. La razón por la que me decidí a hacer el comentario público en lugar de decirselo a Marta en privado fue porque me parecía que los lectores del blog tenían derecho a saber que no es exactamente así como funcionan las cosas.

Si me dais tiempo estoy pensando hacer una entrada para analizar el tema laboral en el ayuntamiento de Luyego (que es la zona rural que conozco).

Se que a Marta se le da bastante mejor que a mi escribir, y nos engancha con lo que escribe, pero, en este caso si queremos ser objetivos tenemos que abordar el tema de una forma más analítica y no tan personal. Porque este era el objetivo ¿no?. Por lo menos así lo he entendido yo.

Y por favor, los anónimos, no haceis ningun favor a nadie animando como si se tratara de un partido de tenis. Por mi parte, agradecería eliminarais esos comentarios. Gracias

Danae

Marta de Paz dijo...

Ya he borrado los anónimos, para que no parezca que alentamos una especie de lucha entre posiciones contrarias.

Me parece muy bien la idea de Danae. Si quiere publicar una entrada en la que describa de manera objetiva cómo está el tema laboral en el municipio de Luyego, adelante. Es más, creo que servirá, no solo para aclararnos, sino para ayudar a tener una mejor perspectiva a los que nos leen desde lejos, desconociendo las posibilidades reales de trabajo en este lugar.

De todos modos, insisto en que hablé generalizando acerca del medio rural, no de Tabuyo en sí (aunque luego mencionara algunos ejemplos de trabajo locales)

Tal vez mi error fue tocar demasiados temas en una única entrada: trabajo, maternidad, situación personal, y situación de otros pueblos además de éste. Lo he hablado con Danae y puede que ahí estuviera la raíz de la malinterpretación, que al final mi entrada podía resultar confusa.

Me planteaba la posibilidad de borrarla, si realmente ella y otras personas sentían que no contribuía a clarificar, sino a embrollar o dar una imagen distorsionada de lo que uno puede vivir aquí. Pero después he pensado que, puesto que ya la han leído muchas personas y se ha creado tanta controversia, si la borro puede parecer censura. La voy a dejar, pues, siempre y cuando se entienda en su verdadero sentido: el testimonio personal de alguien, con sus puntos fuertes y sus puntos flacos, sus claros y sus oscuros.

Supongo que lo que escriba Danae será algo "no personal", y por esa razón seguramente tendrá más objetividad.

Aunque no hay que olvidar que, aunque la verdad sea una, son las personas con sus emociones y conflictos quienes la viven a su manera, así que tampoco está de más advertir del factor psicológico...de ahí el valor de aportar no sólo datos, sino también testimonio personal. Es un tipo de información diferente, subjetiva si queréis, pero útil a su manera. Puede complementar a la otra, la estadística.

Marta

ABA dijo...

Mi admiración por la sinceridad que has mostrado en el artículo, que para mi es una acertada y objetiva visión de la realidad.

Anónimo dijo...

Pues lo siento mucho danae pero los anonimos tienen tanto derecho a opinar como tu te guste lo que se diga o no y para ti marta me ha parecido muy mal por tu parte borrarlos porque con lo que se diga creo que tambien es una version mas de ver lo que piensan los demas.Por mi parte no os preocupeis porque ni pienso seguir leyendo este blog y mucho menos seguir opinando.Asi es como piensas atraer a la gente con tu blog.

Marta de Paz dijo...

Me dirijo al último anónimo: Lamento haberte causado malestar borrando los ánonimos de esta entrada. Sabía que esta decisión no les gustaría, pero era peor dejarlos, porque parecía como que nos enemistaban a Danae y a mí, y generaban un ambiente enrarecido. Como si, desde fuera, se quisiera que yo o ella tuviéramos más razón, en plan pulso de fuerzas contrarias.

Y aunque es cierto que Danae y yo no estamos 100% de acuerdo, no es verdad que queramos "ganar" ninguna discusión sino que queremos acercar puntos de vista, entendernos y ayudar a otros a entender las mutuas perspectivas.

Entonces, dejar esos comentarios por no molestar a quienes los hicieron era peor que borrarlos, aunque reconozco que quitarlos no era tampoco lo ideal. Sin embargo, a veces ¿se puede vivir lo ideal? No siempre, porque las circunstancias te obligan a elegir, y cuando eliges te posicionas, y cuando te posicionas, por desgracia, nunca puedes agradar a todos.

Voy a recordar a los lectores que Danae forma parte del equipo de este blog, aunque sea por lo general silenciosa, así que era para mí mucho más grave alentar un supuesto enfrentamiento Marta/Danae que dejarlo pasar. Mi principal obligación es cuidar de mis relaciones más próximas. Supongo que eso se entiende.

Eso no significa que Danae y yo no podamos discutir, como sucedería en cualquier "familia", pero por lo menos que no se nos anime desde fuera y que no se quiera mostrar nuestra discusión como una "pelea" de opuestos donde sólo uno puede tener toda la razón.

Y no he borrado esos anónimos por el hecho de que fueran anónimos, pues hay muchos comentarios en todo el blog que lo son, y los he dejado tal cual, sino porque en ese caso concreto no contribuían al ambiente de entendimiento que aquí se busca, y que quedó bien explicado en la presentación (primera entrada del blog) Hay que ver el "borrado" como una acción en ese contexto, y no sacarlo de ahí.

Si esto fuera simplemente un foro para discutir, sería otra cuestión, pero no es el caso. Pero incluso los foros suelen estar moderados. Cada sitio de internet lo cuida una persona, o un equipo de personas (como es este caso), que tienen todo el derecho del mundo a mantenerlo como les plazca.

Aunque aquí escribo casi siempre yo, no deja de haber una intención colectiva, y la opinión de mis compañeros me importa. Por otra parte, decir que no sólo Danae opinó que esos anónimos en este caso no ayudaban, sino que creaban animosidad, razón por la cual al final opté por quitarlos.

Así que por eso lo hice. Entiendo que tu anónimo no tenía la intención de enemistar a nadie, pero quedó en un contexto extraño, se empezaban a juntar voces contrarias, y al final creaba una sensación de malestar de fondo.

Y si doy esta explicación es porque, aunque se me critique, sigo prefiriendo que se me entienda, o entendernos entre todos, que lo contrario.

Por otro parte, tengo bien asumido que una no va a agradar siempre a todo el mundo con sus decisiones, pero me arriesgo. Y qué vamos a hacerle, si la vida es así. Llevo años escribiendo y "mojándome", expresando abiertamente opiniones y sé que un dia te suben al altar, y al otro te derriban. Qué mundo éste...pero qué apasionante vivir, por otro lado, ¿no? Que nos quiten lo bailado.

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