jueves, 18 de agosto de 2011

A vueltas con la tribu



(Arriba, Uriel asomando a la calle tabuyana en enero, y recibiendo un saludo de Rosalina, vecina y miembro de aquella tribu que hoy nos queda tan lejos)

(Esto es uno de mis mega rollos "pa pensar" Avisados quedais)

Durante estos seis meses, y en discusiones "interneteras" con personas de diferentes partes, me he topado una y otra vez con el "tema tribu" Resulta que muchos nos damos cuenta de que el ser humano está diseñado para "funcionar en tribu" Cuando te falta la tribu, las pasas putas y te cuesta el triple salir adelante. De hecho, a veces ni siquiera "sales" adelante, ni a ningún lado, sino que te quedas al margen de la sociedad, malamente quiero decir.

El ser humano no es un animal solitario. Puede vivir en soledad, pero no separado internamente del resto. Y siempre, siempre necesitará de los demás para crecer, criarse, aprender, desarrollarse...Incluso en los casos contados y legendarios de grandes tipos que vivieron allá en sus retiros ermitaños y alcanzaron grandes niveles de humanidad, santidad o lo que sea, fue así porque en su corazón permanecían unidos al resto de la humanidad. De otro modo no hablaríamos de "grandes tipos" sino de energúmenos antisociales a cuyo alrededor no florece el bien, sino la desgracia. Por donde pasa el que odia a sus semejantes queda todo como tras el paso de Atila y los Hunos. Tierra quemada, o sembrada de sal. Esterilidad y desastre.

En fin...Que se necesita tribu, SIEMPRE. Esto no es una elección caprichosa de la gente, es su necesidad. Entonces, antiguamente (tiempos indígenas), se vivía en tribus pequeñas donde más o menos se compartía una misma visión acerca del mundo, unas mismas creencias, costumbres, intereses, etc. Con el tiempo, la raza humana se fue volviendo compleja, y cuando los grupos humanos crecieron mucho, no sólo empezó a haber más puntos de vista distintos, sino que muchas pequeñas tribus dejaron de tener cohesión. Quien mucho abarca, poco aprieta. Las pequeñas comunidades, al crecer, dieron lugar a poblaciones grandes, incluso ciudades, donde la gente continuaba agrupándose en tribus. Pero claro, ya no se trataba de una única tribu, sino de varias que coexistían en una misma población.

Actualmente, se pueden encontrar muchos tipos de tribu. Existen las tribus que radican en pueblos pequeños, tan pequeños que todavía conservan una uniformidad de ideas, creencias, intereses, etc. Luego están las tribus que conviven en una misma población. Por ejemplo, grupos de opinión o ideología diversa que conviven en una localidad, o en las ciudades. Después tenemos a las tribus familiares. La tribu familiar es sutil, se puede apreciar en ese sentimiento de "pertenencia a un mismo clan" que surge en personas que viven a veces muy lejos, o que incluso discuten entre sí y no comparten las ideas, pero que, cuando alguien "de fuera" critica a la familia, saltan como leonas "Tú a mi tío- o a mi padre, o a mi primo, o a mi hermana- no lo criticas, ni mucho menos delante de MI, qué te has creído" También hay las tribus políticas (partidos políticos, o grupos de ideología común que se forman incluso dentro de un partido) Actualmente surgen tribus nuevas: las tribus virtuales. Muchas personas se reúnen por afinidades a través de internet, y llegan a "hacer piña" e incluso a organizarse en cierto modo. Son una nueva forma de tribu...En fin, que hay muuuchas formas de vivir "la tribu", porque no importa tanto cómo la vivas, lo que queda claro es que sin tribu no se puede vivir.

Discutiendo acerca de esto en internet con otras personas (de mi "tribu virtual") he descubierto que el hecho de haber vivido en Tabuyo me ha hecho aprender mucho acerca de lo que es y significa una tribu física radicada en una localidad pequeña. Tengo una experiencia que otros urbanitas no tienen, y eso me convierteen alguien que sabe más acerca de ese tema. Pero antes de vivir en Tabuyo no tenía idea de cómo podía ser vivir en un pueblo que es casi como una tribu, donde todos se conocen y de algún modo hacen piña, al menos para algunas cosas. Porque si bien es cierto que en Tabuyo coexisten tendencias/ideologías/opiniones diversas, también es verdad que para los grandes temas, los que importan, el acuerdo suele ser colectivo, general. Me refiero, por ejemplo, a cosas como "defender Tabuyo" o "buscar lo mejor para Tabuyo" Me atrevería a decir que todo el mundo es unánime en que hay que buscar lo mejor para el pueblo, lo que pasa es que puede haber ideas muy diferentes acerca de lo que es bueno para el pueblo. Pero eso ya es otra cuestión. Si viniera alguien "de fuera" a criticar malamente a la gente, o al lugar, saltarían todos como cosacos, fuera cual fuera su ideología o tendencia política o personal. Porque en ese momento, lo que importaría es hacer piña contra una agresión foránea maliciosa.

Imaginemos, por ejemplo, que (Dios no lo quiera) a cualquier país se le cruzan los cables, tipo lo que pasó cuando Hitler subió al poder, y se dice: "Hummm...vamos a invadir España, que está muy rica y nos interesa por su situación geográfica" E imaginemos que las tropas invasoras lograran eso, y se acercaran a Tabuyo en concreto pensando "Hummmm...qué bonito pueblo. Vamos a matar a la gente o a hacerla prisionera, porque aquí queremos poner una fábrica de armamento y necesitamos primero arrasar el monte y quitar a la gente" Bien, que suceda algo así es improbable, y menos mal, pero imaginemos que sucediera...Pues estoy segura de que entonces todos los tabuyanos se unirían contra el enemigo, o intentarían ayudarse en la huída o lo que fuera, porque frente a una amenaza así, el acuerdo sería unánime. Hay que defenderse y ayudarse, dejando las rencillas y divisiones personales para otro momento.
(Arriba, recuerdo de uno de los bares de la tribu, lugares por exelencia para reunirse o simplemente saludarse...)

Pues bien, a eso me refiero con que Tabuyo es muy tribu. Porque no todos los pueblos son igual. También es cierto que al ser un lugar muy pequeño (comparado con las ciudades) la gente se conoce mucho y se generan lazos de relación más intensos que en cualquier otra parte. Entonces, Tabuyo es uno de esos lugares donde, aún hoy, se puede experimentar un poco cómo debió de ser antiguamente lo de vivir en una tribu físicamente radicada en el mismo punto geográfico. Que es diferente a tener una tribu virtual, por ejemplo. Porque cuando quieres salir a charlar con un amigo virtual, muchas veces no puedes (está donde Cristo dio las tres voces) O si necesitas que alguien te eche una mano un rato con el niño, mientras compras, tampoco puedes si tu única tribu es virtual o vive desperdigada.

Vivir en tribu tiene, como todo, al menos dos caras, una buena y una mala. La mala es eso de lo que tantos se quejan: si vives en un pueblo pequeño, todo el mundo está pendiente de lo que haces. Y a veces esto agobia, sobretodo si uno es del tipo "poco hablador" o amante de la tranquilidad. La parte buena es que, precisamente GRACIAS a que todos se conocen y de algún modo se observan, si necesitas que te echen una mano, lo harán. No vas a estar solo.

La gente que elige quedarse con la parte mala, se agobian en un pueblín y salen huyendo a las grandes ciudades, buscando el anonimato. La gente que elige quedarse con lo bueno, no sale del pueblo ni con espátula, porque a pesar de todos los pesares es allí donde se siente bien, como en casa. "Sí, a veces nos peleamos, pero ¿y qué? En el fondo no podemos vivir los unos sin los otros" Finalmente, hay quien combina las dos cosas. Vive en el pueblo, pero sale de vezen cuando. Y viceversa.

Ahora Rubén y yo vivimos en un pueblo que es más o menos el doble de grande que Tabuyo, en cuanto a población, servicios, etc. No es un pueblo-tribu, aunque en él se aprecian algunas pequeñas tribus internas. Pero al ser un lugar más "de paso" la gente ya no establece tantos vínculos, ni se interesa por lo que haces o dejas de hacer. Te ven llegar, te observan, te sitúan...y ya está. Si te vas, no te van a echar de menos porque total, no les importó tampoco que vinieras. Van sobrados de gente. Si unos se van, otros llegarán, etc. La parte buena es que puedes vivir en un contexto pequeño y rural con una gran tranquilidad. La parte mala es que la tranquilidad tal vez sea excesiva. Te puedes llegar a sentir desamparado. Si un dia tienes apuros, te va a costar encontrar quien te ayude, etc. En una gran ciudad, esta sensación de no importar a nadie y estar "desamparado" se multiplica por mil.

Los niños interiorizan mucho el sentimiento de tribu de los padres. Por ejemplo, recordamos que en Tabuyo, todos los niños, sin importar su edad o sus gustos, se acercaban a Uriel para jugar, o saludarle. O no se acercaban, pero al menos no eran hostiles. Aquí nos hemos quedado un poco decepcionados. Hay muchos más niños, pero la reacción (casi) general de ellos ha sido burlarse de Uriel. Cerrarse formando piña "los de pueblo contra el nuevo" Porque van de "sobrados" Porque no han vivido lo de ser tan pocos que necesitas más gente. O porque tienen ese rollo raro de poner a prueba al nuevo, para ver cómo las gasta.

Encima, como Uriel se ha ganado a la gente mayor (le llenan de elogios por lo guapo, listo, etc) parece que le tengan envidia. Cuando hemos ido al parque, le quitan los juguetes. Se llevan su pelota y juegan solos con ella, sin devolvérsela a Uriel, quien se queda solo y apartado.Aburrido. No se enfada ni llora, (es muy pasota, y mejor para él) pero se aburre y pasa de ellos. Viene a mí, o a su padre, para jugar con los adultos. Ahora, ya cuando le decimos:"¿Vamos al parque con los demás niños?", dice que no. Que prefiere ir a la huerta, a regar, o a cavar. Y no me extraña. A mí, la verdad, ya me gusta que quiera estar con nosotros y "aprender" cosas "de mayores", pero me sabe mal la actitud de los pequeños, porque toda madre sueña con que su hijo tenga amiguitos y esas cosas...Y oir a los niños decirle burradas (llamarle "payaso" porque tiene el pelo rizado, por ejemplo) o hacer piña contra él, me hiere las entrañas. Y no puedo hacer nada. Qué vas a hacer. Esperar que cuando vaya al cole tenga compañeros diferentes a esos.

Pero los niños reflejan las actitudes de los adultos y sus creencias. Los niños absorben lo que hay en la mente de los mayores. Si los mayores se ayudan cuando hace falta, si son amables con los demás, los niños harán lo mismo. Claro que puede haber niños más "malines" o trastos de lo normal, pero en general la norma de la imitación se cumple. Probablemente, en este pueblo ninguno de los adultos haya enseñado "directamente" a sus hijos a "pasar" de los que vienen de fuera, o a robarles los juguetes para fastidiar, pero si ellos están "pasando olímpicamente" de las nuevas familias que se establecen en el pueblo, y si frente a los nuevos, en lugar de alegrarse, sienten recelo o desconfianza, los niños absorben eso y lo actúan de manera inconsciente. También he alucinado un poco con algunas otras madres del parque. Porque hacen la vista gorda, y si sus hijos le roban la pelota al mío, no les dicen nada, aunque yo esté persiguiéndoles para recuperarla. Vamos, que pasan totalmente. Así las cosas, no es de extrañar que sus hijos sean tan poco empáticos y respetuosos.

En fin...Tengo que agradecer a Tabuyo que me haya permitido aprender más acerca de la tribu, cómo funciona, cómo es vivir en un lugar-tribu, etc. Porque después de esos cuatro años ahí, tengo más parámetros para comprender la vida en otros lugares y el comportamiento del ser humano como individuo "gregario" o social. Por ejemplo, me ayuda a entender por qué aquí la gente funciona de otra manera: Porque no hay una única tribu, porque el pueblo es más grande, o tal vez incluso porque los valores de las tribus de este lugar son diferentes y su concepto de la hospitalidad es otro. "Te dejamos vivir con nosotros, pero no nos pidas más, que bastante tenemos con lo nuestro" Y que conste que sí hay gente encantadora y amable, pero no son "tribu" y por lo tanto hablamos de individuos aislados, no de la tónica general. También tengo que admitir que, con esto de Uriel, no podemos evitar echar de menos a Tabuyo. Porque seguramente él se lo pasaría mejor allí que aquí. Al menos ahora mismo...

El futuro no está escrito, claro, y siempre puede haber cambios. De hecho, en mi vida los cambios se suceden a una velocidad superior a la media. Hay quien tarda 40 años en cambiar, a mí con unos meses o un par de años, me da de sobras para rectificar el rumbo. Tengo muy claro que sólo se vive una vez, y que además que la vida es breve. Que pasa volando. Y que hay etapas, como la de la crianza de un niño pequeño, que son aún más veloces. Mi sueño es darle una infancia lo más feliz posible, y lucharemos y trabajaremos para ello, porque desde que me volví madre, mis proyectos ya no son "personales" Mi proyecto es arreglar nuestra vida lo mejor posible para que Uriel viva lo mejor posible, y que la vida, así, continúe...

Me he encontrado en internet con muchas parejas que buscan su lugar/tribu. He podido compartir con ellas inquietudes, preguntas. Ninguna tienen claro qué quieren hacer, pero todas sueñan con lo mismo: acercarse más a la naturaleza (salir de la ciudad), especialmente porque quieren criar en un lugar mejor a sus hijos. He fantaseado con la idea de reunirnos algunos y poder volver a León...organizar algo...Pero siempre me topo con un muro (mental) de carencia de ideas o de perspectivas concretas. Somos tan diversos. Lo que quiere uno, no lo quieren otros, etc. Además, ganarse la vida ¿cómo? ¿COMO? Esa es la cuestión.

(Una servidora sigue "mirando" al Teleno, a distancia, eso sí...A ver si me inspira una vez más)

El día que resuelva esta incógnita...El día que la resuelva todo cambiará, una vez más. Ojalá ese día signifique, al menos para mi familia, volver a estar más cerca de vosotros. Pero sin el "cómo", no hay modo. Estoy como andando a tientas por una casa sin luces, de noche, buscando "el clic", el interruptor, o el candil. Esa "bombillita" que se me tiene que encender en la cabezota, que me haga sentir "¡Eso es!" y verlo todo claro de golpe. Eso que sientes que va a funcionar, que puede funcionar, que te encaja como un guante, que es algo que puede seguir rulando a largo plazo, no "pan para hoy, hambre para mañana"

Espero no morirme antes de"ver la luz" Espero poder aprovechar esta oportunidad de vida y vivir, aunque sea en mi madurez, la realización de mis sueños. Mientras tanto, Tabuyo ha sido como un aperitivo bonito, interesante, feliz. Para lo bueno y para lo malo, para lo fácil y lo difícil, ha merecido la pena estar ahí. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible, una vez más.

...







1 comentario:

JOSMAN dijo...

Marta, es profunda tu reflexión sobre la "Tribu" que queda por eso lugares a las faldas del Teleno, me gusta como escribes por que los lectores nos deslizamos por las líneas, y además, de algún modo desnudas parte de tu alma o espíritu, sientes cariño por las gentes que gozaron de tu entorno y hay una luz de agradecimiento, teñida por el gris de la nostalgia.
Es un deleite submergirse en tu narrativa y dejarse llevar por la imaginación.

Un saludo:
José Manuel García García (JOSMAN)